l hablar de sexualidad es común que uno mencione dentro del contexto la palabra orgasmo e incluso refiera que es un gran placer de la vida. Lo que no es común; es hablar de sexo, debido a que el sexo la mayoría de las veces es tema de numerosos tabús, ya que dentro de nuestra sociedad son pocos los padres que hablan de sexualidad con sus hijos y en ocasiones se les explica este tema en la escuela, pero aun así, no falta el padre que siente que esa no es información adecuada para los menores.
Lo cierto es que entre más se censura el tema, menos se conoce acerca de las relaciones sexuales y mucho menos del orgasmo; hay personas que han vivido sin siquiera conocer la sensación de un orgasmo. Tanto el orgasmo como las relaciones sexuales están rodeadas de mitos y en ocasiones se puede llegar a pensar que por el simple hecho de tener una relación sexual se obtiene un orgasmo, o que el orgasmo es tan solo la eyaculación del pene, o que la mujer grite. Incluso uno de los mitos que existe en el género masculino es que se piensa que todas las mujeres tienen un orgasmo cada vez que tienen relaciones sexuales.
Estos mitos no provocan más que el desconocer más el orgasmo y rodear a la sexualidad de ideas y conceptos que serán llevados al acto sexual que a su vez pueden interponerse al momento de tener sexo. El orgasmo por definición es la respuesta sexual de un hombre o una mujer al proceso de excitación manifestada por cambios físicos en la persona. De acuerdo con Master y Johnson (1987 en Orgasmo, 2009), quienes estudiaron el tema a fondo, el orgasmo es la tercera de cuatro fases que comprenden el acto sexual, las fases son:
- Excitación.
- Meseta.
- Orgasmo.
- Resolución.
Estas fases mencionadas anteriormente, se presentan tanto en el hombre como la mujer, pero de manera distinta, ya que la excitación en los hombres suele ser mucho más rápida que en las mujeres por esta razón el deseo, el juego y la estimulación son factores que apoyan a esta fase de excitación.
Posteriormente se pasa a una fase de meseta donde la excitación se mantiene constante hasta llegar al orgasmo donde se desprende toda la energía acumulada llegando a una sensación placentera que termina con una fase de resolución donde los hombres suelen necesitar más tiempo en reposo antes de iniciar nuevamente este ciclo para tener otra relación más con su pareja. En el caso de las mujeres su etapa de resolución es menor manteniéndose tan solo un poco por debajo de la meseta, es por esto que son capaces de tener diversos orgasmos consecutivos