as actividades deportivas estas asociadas a la competitividad, no solo hacia un conjunto de personas sino con uno mismo. Cada deporte requiere de una serie de habilidades y capacidades específicas (físicas y mentales), las cuales un deportista debe cubrir, es decir, debe tener factores genéticos socioeconómicos, culturales, ambientales, personales, etc., los cuales le beneficiaran en su desarrollo como atleta.
Por otra parte es importante mencionar que el cuidado de un deportista no solo se basa en el ámbito de la medicina tradicional pues también existen factores ambientales a los cuales está expuesto de manera constante y pueden influir o determinar la formación del mismo.
Dentro de los factores ambientales hay tres aspectos fundamentales en los cuales influyen en la vida de un deportista de alto rendimiento:
- Entrenamiento: todo el ejercicio que el deportista realiza dentro y fuera de un horario específico.
- Nutrición: La alimentación es un factor importante el cual está estrictamente relacionado a las necesidades del joven deportista y a su proceso de desarrollo.
- Vida cotidiana: Las condiciones de vida o hábitos (sueño, cuidados personales, actividades sociales, etc.) los cuales se ven modificados de manera significativa.
Los factores anteriores tienen como objetivo mejorar el rendimiento del deportista, adaptándose poco a poco, sin embargo cuando se sobrepasa la capacidad de adaptación, el sistema orgánico del individuo deja de ser eficaz para afrontar nuevos esfuerzos, la fatiga se prolonga y se produce una significativa disminución del rendimiento deportivo, acompañada de un conjunto de síntomas fisiológicos y psicológicos (1). De manera sorprendente este tipo de problemas son muy comunes, pues se ha observado que los factores (entrenamiento, nutrición y vida cotidiana) pueden influir como aspectos negativos, es decir, la pre madurez por la sobrecarga funcional, la reducción del tiempo libre, el estrés, la formación unilateral, y la influencia de intereses extrínsecos llegan a provocar problemas psicológicos como ansiedad, y mala percepción en la autoimagen y/o autoconcepto etc., provocando el abandono de la actividad deportiva.
|
Este tipo de problemas también son conocidos como “síndrome de saturación deportiva”; por lo que los psicólogos también son parte del equipo de profesionistas que trabajan con los deportistas, en donde no solo trabajan en la evaluación de habilidades o personalidad, sino que también intervienen cuando los deportistas comienzan con problemas psicológicos, a través de algunas técnicas de relajación que se dividen en “de músculos a mente” y en “de mente a músculos” (que se aplicarán dependiendo de cómo expresa la ansiedad el deportista). Otra técnica muy utilizada en psicología del deporte es la visualización que consiste en imaginar con mucho detalle y utilizando todos los sentidos (olores, sonidos, sensaciones, etc.) un gesto deportivo específico o una actuación deportiva determinada, preparando el “escenario de actuación”, siendo estas las más utilizadas. Finalmente existen otras herramientas menos utilizadas que las anteriores, como la focalización de la atención, el control del estrés, el reenfoque motivacional, etc.
Estas técnicas, también se pueden utilizar como prevención a que los jóvenes deportistas presenten el síndrome de saturación, buscando que la presión en los diferentes factores disminuya y no afecten su sistema orgánico y psicológico.

Erika Rubio Gutiérrez
erika@psique.com.mx
Bibliografía:
Morgan, W.P. y colaboradores citado en Suay, F., et alter (1998) ” Indicadores psicológicos de sobreentrenamiento y agotamiento”. Revista de psicología del deporte 02/04/03 9:13 Página 7
Bibliografía recomendada:
Latorre, P.A.; Gasco, F.; García, M.; Martínez, R.M.; Quevedo, O.; Carmona, F.J.; Rascón, P.J.; Romero, A.; López, G.A.; Malo, J. (2009). “Analysis of the influence of the parents in the sports promotion of the children”. Journal of Sport and Health Research. 1(1):12-25.
Imagen: Boccioni Dynamism, “Of a cyclist” 1913 |