uantas veces hemos escuchado ya sea en la escuela, en alguna conversación entre amigos, en programas de televisión o por la internet, hablar acerca de los riesgos de iniciar o mantener una vida sexual activa sin protección, no obstante, el embarazo continua siendo la principal preocupación de la mayoría de las personas, dejando en segundo plano las enfermedades de transmisión sexual que afectan a un porcentaje importante de la población.
Sin duda, el embarazo no deseado es una problemática común entre los adolescentes que se busca prevenir con los distintos métodos anticonceptivos, pero no es el único ni el principal riesgo durante el acto sexual, ya que existen las enfermedades de transmisión sexual (ETS), que son enfermedades infecciosas y se denominan también enfermedades venéreas.
Estas enfermedades constituyen un problema de salud por su prevalencia, por las posibles complicaciones y por el riesgo de contagio de algunas de ellas. Entre las principales ETS se encuentra el SIDA, la Sífilis, Gonorrea, Hepatitis, Condilomas y la Clamidia.
Esta ultima, la Clamidia es la enfermedad de transmisión sexual más común y afecta principalmente a las mujeres, sin embargo, no es una enfermedad exclusiva de este género puesto que los hombres también pueden contraerla. Es causada por la bacteria Chlamydia trachomatis que puede infectar la vagina, el cuello del útero, las trompas de Falopio, el ano, la uretra e incluso los ojos. Se adquiere a través del contacto sexual vaginal, oral o anal con una persona infectada, aunque también puede ser transmitida de la madre al hijo en el momento del parto. Las personas sexualmente activas, con múltiples compañeros sexuales y quienes no utilizan preservativo son quienes están en mayor riesgo de contagio.
La mayoría de las personas infectadas no tienen síntomas y cuando aparecen suele ser después de la primera o tercera semana de haberse infectado. La Clamidia puede también confundirse con una infección urinaria o con la gonorrea, debido a que los síntomas son similares.
Entre sus síntomas esta la sensación de ardor al orinar, la secreción vaginal del pene o del recto, dolor o sensibilidad testicular, inflamación genital o pélvica, inflamación del hígado parecida a la hepatitis, malestar estomacal y fiebres.
Cabe mencionar que en algunas mujeres los síntomas no se presentan o se manifiestan de forma leve, de modo que no se percatan de estos y tampoco acuden al medico. El problema radica en que hay complicaciones graves que pueden ocurrir en forma silenciosa y causar daños irreversibles antes de que se den cuenta del problema, además es una enfermedad que si se detecta a tiempo se puede tratar y curar con el uso de antibióticos, previniendo complicaciones.
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Es importante que si se detectan síntomas o se sospecha de tener esta infección se acuda de inmediato con un especialista, ya que la clamidia primeramente afecta útero, ovarios, trompas de falopio, continuando con una inflamación pélvica que puede generar una mayor probabilidad de tener un embarazo ectópico o causar infertilidad.
La clamidia se propaga rápidamente, ya que la mayoría de las personas que la padecen no son conscientes de ello, así que si tu eres de esas personas que llevan una vida sexual activa, o tienes varias parejas sexuales o no utilizas preservativo cuando mantienes relaciones sexuales por algún motivo o circunstancia, seria conveniente que te pudieras hacer algún examen o análisis clínicos para descartar no solo esta enfermedad sino cualquier otra infección que pueda poner en riesgo tu salud.

Ely Rubí González Flores
rubig@psique.com.mx
Referencias:
- Sola, N. D. (2011, April 11). Saludables, Salud y Bienestar.com. In La Clamidia. Retrieved from http://salud-bienestar.com/la-clamidia/
-Educación y Sexualidad. (2000). In Enciclopedia Interactiva Monitor (Thema Equipo Editorial S. A. ed., pp. 1024-1031). León, Guanajuato. México. (Original work published 2002) |