n la actualidad los servicios del psicólogo son más solicitados, ya sea por la publicidad o por las instituciones educativas que piden apoyo a los psicólogos cuando un niño presenta problemas en la escuela o por el hecho de que poco a poco comienza a haber un cambio con respecto a cómo se concibe la salud mental.
Actualmente la carrera de psicología es una de las más demandadas en las universidades y este mismo interés lleva a ciertos errores dentro de la práctica de la carrera.
En México son pocas las escuelas que enseñan la ética necesaria para ofrecer una terapia adecuada, así como el dar a conocer que existe un código ético del psicólogo, al mismo tiempo la falta de una regulación adecuada acerca del ejercicio de esta profesión en el Estado, puede generar complicaciones graves hacia la imagen de los psicólogos y el bienestar de los pacientes y en general de la imagen de la carrera.
Como en toda profesión de hoy en día, existen psicólogos buenos y malos, pero en ocasiones la misma sociedad, en la búsqueda de generar dinero, suele formar psicólogos poco entrenados en el ejercicio de la terapia.
Existen pocas universidades e instituciones que piden al psicólogo ingresar a una terapia de manera obligatoria. Al mismo tiempo, hay cursos que ofrecen educar a los interesados en el arte de la terapia, sin embargo, algunos de estos cursos suelen ser de corta duración y se enfocarse a dar a conocer las técnicas, dando a pensar como si la psicología se tratase solamente de una receta de cocina curativa capaz de aliviar a cualquier persona.
Por esta razón no debería sorprendernos cuando se hace la comparación entre los psicólogos y los consejeros; cuando los clientes tienen una idea de que ser psicólogo es un trabajo sencillo por la creencia de que solo consta de escuchar a una persona durante una hora y al final darle un consejo que ponga en práctica para que la persona sea feliz, o que con solo contarle un problema al psicólogo el tendrá la respuesta a los problemas. |
La realidad de la psicología es muy diferente a ese concepto, lo cierto es que ejercer esta profesión en un ámbito terapéutico es desgastante y es un trabajo que involucra un gusto por realizarlo y vocación, que necesita valerse de la ética para no terminar dando consejitos; de una continua investigación y aprendizaje para poder aportar a cada uno de nuestros pacientes un servicio adecuado referente a sus necesidades.
Por eso aprovecho de esta manera para que cualquier persona que esté interesada en la psicología inicie su propio proceso terapéutico y realice su trabajo con ética buscando el bienestar del paciente, a la par de que continúe preparándose en el ámbito académico, se enriquezca en la cultura y tenga la mente abierta a nuevas formas de vivir, pensar y sentir, siendo que a través de este conocimiento puedan dar un buen servicio con altos estándares éticos, y no tan solo quedarse con la idea de que un psicólogo clínico da consejos a los pacientes esperando que mejoren a través de estos y buscando una ganancia económica.

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Carlos Enrique Santamaría Gómez
carlos@psique.com.mx
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