a psicología puede ser de gran ayuda a las personas con discapacidad, pero, debe de ser aplicada desde un ámbito social; el medio ambiente y las personas de nuestro alrededor son quienes se encargan de etiquetar a una persona con discapacidad. Un claro ejemplo es el hecho que, cuando somos niños podemos jugar sin ningún problema con otros niños de la edad, incluso si estos están enfermos o tienen alguna discapacidad. Pero conforme pasa el tiempo la situación cambia, y los niños una vez que crecen comienzan a hacer burlas o simplemente alejarse de aquel que es diferente a ellos.
¿Pero cómo es posible que de un momento a otro sean capaces de jugar con alguien sin prejuicios y ahora ya se encuentran separados?, desafortunadamente una de la principales razones es que nosotros como adultos somos quienes formamos y fomentamos estos prejuicios acerca de las personas. Los niños lo aprenden y actúan conforme a lo que nosotros como sociedad les formamos y enseñamos.
De esta manera cuando una persona con alguna discapacidad acude a un psicólogo hay que tomar en cuenta el contexto socio-cultural y cómo es que la persona ha vivido su discapacidad. Desgraciadamente hay ocasiones en que la terapia no se puede dar en cualquier situación ya sea económica, por el lugar, tiempo , etc. ; será trabajo del psicólogo referirlo a un sitio más adecuado para su tratamiento buscando las facilidades para el paciente, hay que pensar que si el consultorio de un psicólogo se encuentra en el cuarto piso de un edificio sin elevador y el paciente usa silla de ruedas, sería poco recomendable que asistiera a ese consultorio porque no dispone de las instalaciones adecuadas.
En otras ocasiones la terapia puede apoyar a una persona que sufre de una discapacidad después de haber estado en un evento trágico; como usar silla de ruedas después de un accidente automovilístico, en tal caso la terapia deberá de enfocarse hacia el tratamiento del posible duelo que sufre el paciente por el cambio drástico de su situación como individuo, apoyando a la recuperación del paciente y trabajando con las emociones que el paciente puede estar sintiendo. |
En otros casos, el psicólogo puede intervenir con la familia, quienes también se ven afectados, ayudándolos a pasar por la situación y con los nuevos pensamientos y sentimientos que puedan haber surgido a través de la nueva condición de la persona afectada; de esta manera se daría un apoyo integral con la finalidad de que el paciente y sus familiares encuentran formas de solucionar los problemas que se estén presentando.

Carlos Enrique Santamaría Gómez
carlos@psique.com.mx
Referencias
La psicología de la discapacidad. (2003). Chile: Fundación Homero V Región. Retrieved September 3, 2010, from http://www.sexualidad.es/index.php/
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